La vida me puso una prueba...

Mercedes Hernandez

Ciudad de Buenos Aires

En ese tiempo disfrutaba de mi trabajo, de mi jovialidad, de mis pequeños hijos y de amamantar a la más pequeña de ellos (siendo este momento de conexión especial y único entre nosotras). Mi historia comienza cuando una tarde "ella" deja de tomar la teta para tomar de la otra, en ese momento me toco el pecho y percibo una molestia, al palpar siento en un costado del pecho un bulto de gran volumen, enseguida  imagine que"ella" no había tomado suficiente y que la leche estaba allí acumulada, entonces la volví a poner en el pecho...pero el bulto seguía allí.

 De ahí en adelante, el capítulo que jamás hubiese esperado en mi vida... con 33 años, hijos pequeños, vida sana, sin antecedentes familiares, controles habituales, dando de amamantar, ¿quién iba a pensar que eso que estaba ahí era cáncer de mama? Comienzo a realizarme chequeos médicos,entre ecografías, mamografías, punciones, etc.  y unos dos meses más tarde recibo la noticia menos deseada (y es verdad que todo se viene abajo...y es verdad que ahí tienen que estar ellos, los que no dejan que caigas jamás...gracias a ellos, a todos ellos que me agarraron y no me soltaron!).

 Hoy recuerdo como si fuese la escena de una película...puedo ver a la doctora diciéndome el diagnóstico y yo largándome a llorar sin poder entenderlo. A partir de ahí comenzó todo,primero cortar la lactancia (que difícil fue así de golpe, sin preámbulos!),luego unos cuantos estudios médicos y por último... la primer cirugía, "mi mastectomia". Lo único que deseaba era no tener más "eso" en mi cuerpo, así que en manos de los mejores me entregué, me quitaron todo absolutamente y analizaron los ganglios (para ver si había algo de esas células dando vueltas x allí)... lo que viene después es duro... me anime a ver mi cuerpo y a pesar de tener una reconstrucción inmediata, nada era lo mismo. Al tiempo recibo los resultados de los ganglios, y este resultado era muy importante ya que si los ganglios estaban afectados la quimioterapia sería de gran ayuda....y a la quimio le tenía muchísimo miedo; pero todo salió como lo deseaba, y únicamente tendría que realizar tratamiento hormonal. 

Luego de recuperarme vinieron cuatro cirugías de reconstrucción mamaria y el tratamiento con tamoxifeno que me acompaña ya desde hace un tiempo. Ya ha pasado un año y medio de esta experiencia, puedo contarlo, puedo ayudar a otros con mi experiencia, puedo ver las cosas con otro color, puedo darle valor a lo que antes no, puedo vivir la vida y seguir adelante con la gente que me ama y a quienes yo amo...la vida me puso una prueba que pude pasar, una prueba que me ayudó a sacar toda mi fortaleza, una prueba que me ayudó a amar con más intensidad que nunca, una prueba que me enseñó a disfrutar y vivir la vida con todo...¡viva la vida siempre!