Al cambiar mi actitud encontré oportunidades

Carina Terzian

Ciudad de Buenos Aires

En el 2011, durante mi control anual de rutina, me diagnosticaron cáncer de mama. Mi primera reacción fue de enojo, dolor y no aceptación de la nueva realidad. Recurrí al médico, quien me trató de una manera protectora, profesional y de gran contención, decidiendo la cirugía en forma inmediata.  

Luego de la operación resolví cambiar mi actitud, eligiendo estar del lado de la vida, verme bien para sentirme bien, porque siendo mujer puedo transitar esta enfermedad de una forma diferente. Entonces, la caída del pelo y los cambios en mi piel fueron situaciones cotidianas que enfrentaba y resolvía con los conocimientos de mi profesión, soy cosmiatra y esteticista. En la actualidad incorporé la especialización en Estética Oncológica.

También el compartirlo con familiares y amigos significó una gran diferencia. Porque la compañía, la ayuda y el no sentirme sola generaron en mí un impacto positivo.

El miedo paraliza, los tratamientos son largos y allí necesitamos trabajar y recuperar nuestro bienestar. Como digo siempre “al cáncer le puse pecho” y logré vencerlo.

La prevención en primer lugar, el conocimiento, la información de fuentes confiables y, sobre todo, nuestra actitud hacen un gran trabajo para que transitemos de la mejor manera el cáncer, que hoy no es sinónimo de muerte, porque “cuidarnos es amarnos”.