Mujeres guerreras

Maria Eugenia Cucurullo

Ramos Mejía, Pcia. de Buenos Aires

Hace unos años atrás, luego de cumplir  34 años, mientras planificábamos el casamiento, palpé un bultito en la mama derecha. Así comencé esta batalla contra el cáncer, un camino difícil de recorrer, con altibajos pero siempre mirando hacia adelante.

Un mes y medio antes de la fecha de mi casamiento, fui sometida a una cirugía. Con mis antecedentes genéticos (ya que hacía sólo 2 años que había perdido a mi mamá por la misma enfermedad) el nódulo y las micro calcificaciones que me sacaron el 5 de agosto de 2013 eran altamente agresivas; asique fue una bendición haberlo detectado a tiempo. Me recuperé, luego nos casamos... nos fuimos de luna de miel... juntamos fuerzas.... y llegó el tratamiento.

Quimioterapia, rayos y más quimio.... terminé el 5 de agosto de 2015. Exactamente dos años después.

Fortalecida como el ave fénix comencé a insertarme nuevamente en mi tarea docente. El arte me permitió expresarme y vincularme; participando de experiencias únicas como Buscando Miradas 2014 y 2015 donde se valora la expresión de cada artista. Saqué el 1er Premio del público - categoría pintura, en el "Concurso de Pintura y Fotografía Por la detección precoz del cáncer de mama". Organizado por el Hospital Italiano, Octubre 2015.

En los controles de fin de año (2015) surgen micro calcificaciones, por lo que el mastólogo decide realizar una mastectomía. Parecía que el mundo se me caí encima, pero paso a paso lo pasé, juntando fuerzas nuevamente para no bajar los brazos y vencer esta guerra contra el cáncer.

Actualmente en mi 4° aniversario, estoy feliz con mi trabajo, sigo en tratamiento vía oral y los controles cada 6 meses.

TODAS SOMOS MUJERES GUERRERAS

Quienes hayan pasado por esta enfermedad, como los que me conocen,  saben que he sufrido y llorado... pero también he dado batalla.

Como toda lucha, todo se reduce a una cuestión de actitud. Y si existe algo que nunca hice fue bajar los brazos ni perder la fe.

Por eso, al terminar el tratamiento, el propósito es mostrar a través del arte: cómo con fe, amor y optimismo podemos sortear las nubes más negras y las tormentas más fuertes.

Por último, les cuento un secreto:

Conservo lo más poderoso: la fe en Dios y en los especialistas, el apoyo y la contención de mi marido, familia y  amigos. Tengo así la fuerza para derrotar al más inconcebible, impensado e indestructible de todos los males.

VALOR para enfrentarse a la enfermedad.

CONFIANZA para salir adelante.

No tener miedo a SENTIR.

AMOR, principal motor para seguir adelante.

Priorizar y saber qué personas te apoyan en un momento tan difícil,

CONTIGO es la palabra.

FUERZA para poder seguir adelante.

María Eugenia Cucurullo