La batalla de mi vida

Paola López

Neuquén, Pcia. de Neuquén

Todo comienza con el nacimiento de Micaela, mi segunda hija en el mes de julio del 2015. En medio de una inmensa alegría por la llegada de la nueva integrante de la familia aparece en mi mama izquierda un bultito. Debido a que estaba amamantando no le di mucha importancia pero después de unas semanas que no se iba, consulte al doctor.

Para tranquilidad mía se me realiza en noviembre del 2015 una punción, la cual dio resultado negativo es decir, no había nada de que preocuparse.

Continué mi vida normalmente, hasta que ese bultito empezó a crecer, visité nuevamente al doctor luego de 6 meses y programo una cirugía.

Se realiza la cirugía en agosto del 2016, extraen el nódulo, se manda a analizar y el 9 de septiembre me llaman del hospital para darme la noticia...Noticia que cambio mi vida..

En el momento que el doctor me dice los resultados dieron mal, el nódulo en su totalidad era tumor maligno, lo único que pensaba era que me iba a morir, pensaba en mis pequeñas hijas de tan solo 3 años y 1 año, que no las iba a ver crecer, no las iba a poder llevar a la plaza, que mamá no iba a estar para ellas....

Lloré mucho, me preguntaba ¿por qué a mi? Pensaba en lo que habíamos luchado con mi marido por tener hijos, ya que logramos el primer embarazo después de aproximadamente 5 años de búsqueda y ahora con dos niñas pequeñas me pasaba esto... esto que se llama Cáncer de mama, que solo con escuchar la palabra te atemoriza y trae pensamientos de muerte y de profunda tristeza.  Sin embargo decidí vivir, luchar hasta el final, por mí, por mis hijas, por mi marido , por todos los que me quieren, no rendirme jamás, porque la única batalla que se pierde es la que se abandona...

El cáncer cambió mi vida, mi cuerpo, mi mente, ya nunca voy a volver a ser la misma.

Solo doy gracias a Dios porque  me dio la fortaleza para superar todas las etapas que después del diagnostico tuve que afrontar y porque en medio de todo este proceso conocí personas hermosas...

Estoy en la ultima etapa del tratamiento haciendo radioterapia todos los días; y me quedan pocas sesiones para terminar.

En poco tiempo me pasaron muchísimas cosas y pude darme cuenta de que soy más fuerte de lo que imaginaba.

Hoy soy feliz y amo estar viva...