Gracias dolor...

Liliana Silvina De Maio

Lanús, Pcia. de Buenos Aires

Sentí enojo, frustración, incertidumbre.
Sentí angustia, dolor y miedo, mucho miedo. La enfermedad acechaba.
Comencé una búsqueda y encontré un camino, un camino que llevó a cambiar mi vida significativamente.
Resignifiqué aquellos sentimientos y me encontré. Encontré mi ser. Descubrí mi alma.
Conectarme con mis sentimientos y emociones me llevó a una delicada y mística sensibilidad, difícil de describir con palabras. Sólo sentir, sentir y sentir.
Reconocer en cada minuto de mi vida lo grandioso de la existencia y el valor, por qué no, de la impermanencia.
Me priorizo, me amo, me valoro.
El amor que todo lo aglutina y resume, pasó a estar en primera fila, como prioridad en el tesoro de los bienes mas apreciados.
El amor, un sentimiento reconocible, que cuando llega no hay lugar a dudas, lo detecto, lo acepto, lo acaricio, lo disfruto, lo siento. Sentir y sentir.
Hoy siento amor y gratitud.
Gracias dolor.